DE LA ETICA BURGUESA A LA ETICA POPULAR
"EL LOBO" SIMBOLO DE LA REPRESION Y PERSECUSION ALOS VENDEDORES DE CALI
Por Javier López B
Coordinador veeduria vendedores ambulantes
Desde los inicios de la civilización el hombre ha luchado por no claudicar, enfrentando siempre el querer obrar bien o sobreponer sus intereses y su felicidad por encima de estos, cuando se obra bien se cumple con un deber, sin embargo ello no quiere decir que este obrar conduzca a muchas personas a encontrar la felicidad, se puede estar más “contento” o “feliz” si por ejemplo, al encontrar una billetera con dinero se opta por no devolverla, utilizando el dinero para comprar algo que estuviera necesitando con urgencia o simplemente darse un “gustico” que no había podido lograr por las afujías económicas, sin embargo podría la persona sentirse internamente tranquilo, y hasta satisfecho si se decide a devolver la billetera con el dinero, ya que esta no le pertenecía y le estaba haciendo falta a su verdadero dueño.
Hace unos 4 años aproximadamente, la revista “SELECCIONES” realizo un estudio en más de 20 países de Europa, África, América y Asia. Se trataba de ver que tan “honrada” eran las personas, para ello se les dejaba a la mano en parques, centros comerciales y otros espacios abiertos un teléfono celular que supuestamente había sido dejado perdido por alguien y se observaba si buscaba la forma de devolver el celular o quedarse con él.
El resultado final demostró que un margen importante de personas se preocupaba por encontrar al dueño del celular para hacer entrega de él y solo un grupo reducido de estas optaba por quedarse con el aparato, pero al contrario de los que pudiera creerse, el estudio reflejo que las personas de los países más pobres, así como las más humildes mostraban una mayor preocupación en devolver el teléfono, desvirtuando con ello la hipótesis de muchos en torno a que la pobreza, las limitaciones económicas y las carencias materiales son el principal motor de las personas para delinquir u obtener las cosas de forma facilista, cuantas veces personas extremadamente humildes y pobres se han encontrado dinero en un taxi o el basurero y se deciden por devolverlo, mientras que gente de clases sociales altas y medias se niegan a hacerlo, como en el caso del estudio en referencia donde al preguntarle a aquellos que se decidían por quedarse con el móvil el motivo del por qué de este actuar esgrimían diversas disculpas, entre otras que no encontraban al dueño, ni a donde llamar para proceder a hacer entrega del mismo .
Pero existen también otro tipo de disculpas que se escuchan de manera frecuente, por ejemplo, “que lo que uno se encuentra no se debe devolver porque es de mala suerte hacerlo” o “yo no me robe nada, me lo encontré”, y aquí también podría verse como ejemplo claro de ello a la clase política tradicional de la mayoría de los países que pese a recibir jugosos sueldos y a provenir en su mayoría de familias acaudaladas o de “rancio” abolengo no tiene reparo en robar millones del erario público, con lo cual demuestran no tener límites en su desmedida ambición y codicia, todo ello podría reflejar que para tener principios no se necesita ser rico o pobre y que muchas veces los más pobres y humildes dan muestra de poseer mayor dignidad y decoro.
Recientemente en una entrevista para la revista semana, el venezolano J.J. Rendón, publicista y especialista en propaganda sucia, que realiza la mayoría de sus trabajos para las campañas políticas de los partidos de extrema derecha en nuestro continente y quien jugó un papel relevante en la campaña contra el presidente Chávez, que “denuncio” con bombos y platillos supuestos fraudes en los referendos y campañas electorales, ganadas todas por el comandante y ratificados por los más exigentes organismos internacionales de veeduría electoral, afirmo que, “ la ética es para los filósofos”, es decir que él no podía limitar su trabajo por estos conceptos éticos. Aquí en este elemento corrompido y manipulador podría quedar reflejada en gran parte la ética burguesa la cual solo es importante si sirve a los intereses de los clanes familiares que gobiernan nuestras naciones y que de cara al pueblo y utilizando como vehículo de transmisión sus medios masivos de comunicación y formación, (o deformación) promulgan a través de estos, con el solo objeto de manipular y generar dentro de la mayoría de la población falsas concepciones, a través de la repetición constante de mentiras y campañas de desprestigio contra sus opositores o contra consideran “peligroso” para la estabilidad de su cada vez mas corrompido poder.
Contrario a ello, el pueblo, a través de sus movimientos sociales y partidos políticos así como al interior de sus familias, debe inculcar entre la nuevas generaciones, lo que desgraciadamente no parece estar ocurriendo en la actualidad, al menos no masivamente, el fortalecimiento de sus creencias y valores, de su propia ética y su verdadera democracia que será al final de cuentas lo único que podrá salvar a la humanidad del Apocalipsis final. Valores que incluyan el verdadero respeto por la vida y los derechos humanos, el medio ambiente, y la honradez en el manejo de los bienes y dineros del Estado para colocarlos al servicio y a los intereses de las inmensas mayorías.
Corresponde pues a cada uno de nosotros en su interior valorarse, escoger entre el obrar bien o no, en los márgenes de la ética y la moral como decía el poeta nacional de cuba, José Martí, “el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ese es el verdadero hombre… el que sabe que el porvenir sin una sola excepción está del lado del deber”, también nos enseña Martí que “la pobreza pasa, lo que no pasa es la deshonra que con pretexto de la pobreza suelen echar los hombre sobre si”
Solo el hombre es reconocido como sujeto moral ya que este es capaz de reflexionar sobre sí mismo, solo el hombre posee el conocimiento y la capacidad intelectual que le permite conocer el valor moral y la capacidad de autodeterminación con respecto a ese valor, el hombre es responsable de sus actos ante Dios, ( si cree en el) la sociedad y ante sí mismo, este tiene la capacidad de saber si a actuado bien o si a equivocado el camino.
Y así mismo la sociedad en su conjunto podrá imponer la ética popular y revolucionaria frente a la cada vez mas decadente y corrupta ética burguesa que impuesta a los pueblos se convierte en un elemento más de sometimiento cultural, social, político y sobre todo mental.